Más de una década de conservación de anfibios en Panamá produce resultados

El mundo está viendo a sus anfibios desaparecer. La pérdida de sus hábitats, la contaminación ambiental y el cambio climático, causados por los humanos, tienen a más del 30% de las especies en riesgo. Además, está la severa amenaza del hongo quítrido, responsable de una enfermedad letal que aún no se sabe mitigar.

Ante esta situación, distintos países han establecido programas de conservación, incluyendo Panamá, con el Proyecto de Rescate y Conservación de Anfibios de Panamá (PARC) en Gamboa, que administra el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI).

A través de la reproducción en cautiverio y la creación de poblaciones estables, se previene la extinción de las especies en peligro. También se generan oportunidades para hacer investigación sobre las amenazas que enfrentan estos anfibios. A medida que las poblaciones superan la capacidad del centro, los científicos las pueden aprovechar para hacer experimentos diversos.

En el caso del PARC, donde hay cinco especies de Atelopus —incluyendo la rana dorada A. zeteki— algunas de las más amenazadas por el hongo quítrido, varios años de investigación han resultado en una serie de avances sobre distintos aspectos de la conservación de estos animales. Los detalles se publicaron recientemente en un artículo en la revista Biological Conservation, en el que participaron los científicos del Smithsonian Roberto Ibáñez y Brian Gratwicke.

Para empezar, la ranas enfermas traídas de la naturaleza permitió mejorar los protocolos para la detección y el tratamiento de la enfermedad. También, se descubrió que las ranas toleran mejor la infección en condiciones cálidas y secas, que en climas templados.

Uno de los objetivos principales del PARC es la eventual reintroducción de las especies amenazadas en su hábitat natural y el restablecimiento de poblaciones silvestres en el país. Con ello en mente, los científicos han creado mapas que identifican las regiones más apropiadas para la supervivencia de las ranas.

Para estudiar la transición de las Atelopus cautivas a la naturaleza, se han realizado liberaciones de prueba con las ranas excedentes. Estas han permitido a los investigadores experimentar con distintos métodos de reintroducción y de monitoreo post-liberación.

Aunque difícil de hacer, el monitoreo después de la liberación de las ranas permite a los científicos conocer qué otras amenazas enfrentan en la naturaleza, en qué etapa del desarrollo es más conveniente liberarlas para su supervivencia, o si logran recuperar la toxicidad natural que pierden en cautiverio.

Un reciente y prometedor descubrimiento, por algunos científicos del Smithsonian y de otras instituciones, demostró que algunas poblaciones de anfibios han desarrollado secreciones de piel que resisten el hongo quítrido. Las ranas con este rasgo evolutivo podrían introducirse en hábitats donde existe el hongo. Otro enfoque posible sería criar ranas resistentes al hongo, aumentando las secreciones antifúngicas en su piel, pero se requiere de más investigación para progresar en esta dirección.

Finalmente, en el laboratorio se está avanzando sobre la crioconservación de tejidos y esperma de las Atelopus panameñas, un proceso de preservación a temperaturas muy bajas para su uso en el futuro, que permitiría incorporar eventualmente la reproducción asistida entre las estrategias para salvar a las ranas de Panamá.

Cierre de instalaciones de anfibios en el zoologico El Nispero

En mayo de 2019 el Centro de Rescate y Conservación de Anfibios de Panamá cerró sus instalaciones en el Zoológico El Níspero a fin de consolidar sus operaciones de reproducción en cautiverio en un solo lugar en Panamá.  Estamos sumamente agradecidos con los dueños de El Níspero por su apoyo al Proyecto de rescate de anfibios durante los últimos 12 años.  Este esfuerzo de consolidación es parte de una estrategia a largo plazo para reducir los costos asociados con el manejo y operación de dos instalaciones separadas.  La colección viviente de animales ahora reside en nuestra instalación expandida del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales en Gamboa.

PARC Gamboa

Como parte del proceso de transición, STRI transfirió custodia de una porción de la colección viviente a MiAmbiente, quien a su vez asignó a estos anfibios a la nueva fundación EVACC.  La fundación EVAC continuará operando independientemente como una organización sin fines de lucro en El Valle de Antón.

Los visitantes que quieran conocer a estos anfibios pueden visitar nuestra exhibición Fabulosas Ranas de Panamá en el Centro Natural de Punta Culebra en Amador, Ciudad de Panamá, o en nuestro pequeño nicho de exhibición en Gamboa (diariamente de 8:30 am a 4:00 pm).

Científicos del Smithsonian liberan ranas que portan mini transmisores de radio en Panamá

Este primer ensayo de liberación ayudará a trazar el camino para programas de reintroducción de ranas en peligro crítico

Noventa ranas arlequín Limosa (Atelopus limosus) criadas bajo el cuidado humano están enfrentándose a los elementos de la naturaleza luego que científicos del Smithsonian las enviaran a la selva panameña como parte del primer ensayo de liberación. El estudio, liderado por el Proyecto de Rescate y Conservación de Anfibios de Panamá, tiene como objetivo determinar los factores que influyen no sólo en si las ranas sobreviven a la transición del cuidado humano al entorno salvaje, sino, si persisten y continúan reproduciéndose.

«Sólo al comprender las pruebas y tribulaciones de la transición de una rana, de la atención humana al entorno salvaje, tendremos la información que necesitamos para desarrollar e implementar programas de reintroducción exitosos», comentó Brian Gratwicke, coordinador internacional del programa de rescate y biólogo de conservación de anfibios en el Smithsonian Conservation Biology Institute (SCBI). «Aunque no estamos seguros si algunas de estas ranas sobrevivirán, este ensayo de liberación nos dará el conocimiento que necesitamos para inclinar la balanza a su favor».

Las ranas arlequín Limosa liberadas en la Reserva Valle del Mamoní, tienen pequeñas etiquetas numeradas insertadas bajo su piel para que los investigadores las puedan distinguir. El equipo científico también dio a cada rana una marca de punta de elastómero que brilla bajo luz UV para fácilmente separar a este grupo de ranas de cualquier futura liberación. El estudiante de doctorado del Smithsonian-Mason School of Conservation, Blake Klocke, diariamente monitorea las ranas en el sitio colectando información sobre supervivencia, dispersión, comportamiento. También evalúa si el cálido microclima del área provee algún tipo de protección contra la enfermedad.

El estudio también busca averiguar si un «ensayo de liberación» aumenta la capacidad de sobrevivencia las ranas. Treinta de las ranas recién liberadas pasaron un mes en el sitio en jaulas, aclimatándose a su entorno y alimentándose de invertebrados de la hojarasca. Ocho de estas ranas, además de ocho que fueron liberadas sin pasar por el ensayo de liberación, están usando transmisores de radio en miniatura que le darán a Klocke y el equipo una oportunidad de observar las diferencias en la supervivencia y la persistencia entre los dos grupos. Los investigadores también colectaron muestras de bacterias de la piel de las ranas liberadas para medir los cambios durante su transición de cautiverio a la naturaleza.

«El estudio de ensayo de liberación nos permitió exponer de manera segura a las ranas criadas en cautiverio a una dieta más equilibrada y variada, cambiando las condiciones ambientales y diversas bacterias cutáneas que potencialmente pueden aumentar su supervivencia en la naturaleza», comentó Angie Estrada, estudiante de doctorado en Virginia Tech y miembro del equipo que dirigió este ensayo de liberación, que fue financiado a través de una subvención del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI) y el apoyo de los Amigos del Zoológico Nacional de los EE.UU. «Nos permitió monitorear la salud y la condición corporal general de los animales sin el riesgo de perder inmediatamente alguna rana debido a una serpiente hambrienta».

Las ranas arlequín Limosa son especialmente sensibles al hongo quítrido que afecta los anfibios, el cual ha llevado las especies de ranas al borde de la extinción, principalmente en América Central, Australia y el oeste de los Estados Unidos. El Proyecto de Rescate y Conservación de Anfibios de Panamá llevó a un número de individuos al centro de cría entre el 2008 y el 2010 mientras que el hongo quítrido arrasaba con su hábitat. Las ranas arlequín de Limosa en este ensayo de liberación son la primera generación de la especie criadas en cautiverio y son sólo una parte de la población de aseguranza total del proyecto de rescate para la especie.

«Después de todo el trabajo de colecta de individuos fundadores, aprendiendo a criarlos, criando sus renacuajos, produciendo toda su alimentación y manteniendo sanas a estas ranas, el ensayo de liberación marca una nueva y emocionante etapa en este proyecto», comentó Roberto Ibáñez, Director del proyecto de rescate y científico de STRI. «Estas ranas criadas en cautiverio ahora estarán expuestas a su mundo, donde los depredadores y los patógenos están siempre presentes en el ambiente. Su viaje ayudará a proporcionar la llave para salvar no sólo a su propia especie, sino también a otras especies de anfibios de Panamá en peligro crítico».

El Proyecto de Rescate y Conservación de Anfibios de Panamá es una asociación de proyectos entre el Zoológico de Cheyenne Mountain, el Zoológico de Houston, el New England Zoo, el SCBI y STRI.

El Smithsonian Conservation Biology Institute (SCBI) juega un papel de liderazgo en los esfuerzos globales del Smithsonian para salvar especies de extinción y entrenar futuras generaciones de conservacionistas. SCBI encabeza los programas de investigación en su sede en Front Royal, Virginia, el zoológico nacional del Smithsonian en Washington, D.C., y en las estaciones de investigación de campo y sitios de entrenamiento en todo el mundo. Los científicos del SCBI abordan algunos de los desafíos de conservación más complejos del presente al aplicar y compartir lo que aprenden sobre el comportamiento y la reproducción de los animales, la ecología, la genética, la migración y la sostenibilidad de la conservación.

El Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, en ciudad de Panamá, Panamá, es una unidad de la Institución Smithsonian. El Instituto promueve la comprensión de la naturaleza tropical y su importancia para el bienestar de la humanidad; capacita estudiantes para llevar a cabo investigaciones en los trópicos; y fomenta la conservación mediante la concienciación pública sobre la belleza e importancia de los ecosistemas tropicales.

Reproducción por primera vez reaviva esperanzas para especie de rana en peligro crítico de extinción

Juvenil Craugastor evanesco photo: R. Ibanez, STRI

Cuando los investigadores descubrieron a Craugastor evanesco en los bosques tropicales de Panamá, la apodaron “rana desvaneciente” para hacer incapié en la rapidez con la que la enfermedad infecciosa quitridiomicosis ha devastado a su población. En el 2010, cuando los investigadores publicaron sobre esta nueva especie, la rana desvaneciente ya había desaparecido del parque donde fue descubierta.

Sin embargo, puede que la rana desvaneciente tenga una oportunidad de sobrevivir gracias al Proyecto de Rescate y Conservación de Anfibios de Panamá; el cual, en diciembre, se convirtió en el primer programa en reproducir esta especie bajo cuidado humano. Luego de varios intentos de reproducir a la especie en el 2015, una pareja ha producido una cría, un éxito que ha dado lugar a un cauto optimismo en poder replicar dicho resultado por el proyecto de rescate.

“Un solo ejemplar no basta para hacer que el programa de reproducción sea exitoso, pero sí demuestra que se puede lograr,” dice Brian Gratwicke, biólogo en conservación de anfibios del Instituto Smithsonian en Biología de la Conservación (SCBI por sus siglas en inglés) y coordinador internacional del proyecto de rescate. “En todos los viajes se empieza con el primer paso y éste es un paso crítico, no solamente para esta especie, sino potencialmente para otros anfibios en peligro de extinción con necesidades reproductivas similares.”

El proyecto de rescate, un centro de anfibios operado por el SCBI y el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, cuenta actualmente con una población de 20 machos y 20 hembras de la rana desvaneciente. Los conservacionistas colectaron las ranas en un sitio de tierras bajas en el centro de Panamá, donde el proyecto de rescate está trabajando en la conservación de anfibios en el área con el apoyo de Minera Panamá S.A. Poner a una especie en peligro crítico de extinción bajo cuidado humano require aprender sobre su crianza, así como necesidades reproductivas para evitar que la especie desaparezca para siempre, lo cual a veces representa desafíos insuperables.

“Armar las piezas de la historia natural de una especie, usando sistemas artificiales, podemos recrear de la mejor forma posible un ambiente donde los animales se sientan lo suficientemente cómodos como para reproducirse,” dice Heidi Ross, directora del Centro de Conservación de Anfibios El Valle del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, cuya experiencia y conocimiento ha llevado a la reproducción de la especie por primera vez. “Si pudimos llegar a este punto, que sean sexualmente activos en nuestro hábitat artificial, entonces podemos simplemente explotar el sistema basándonos en lo que funcionó, lo que no funcionó y los materiales que tenemos a nuestra disposición. Lo que hacemos arduamente día tras día es asegurarnos de cubrir sus necesidades básicas para que puedan ayudarnos a evitar que desaparezcan de su ambiente natural.”

El grupo de ranas Craugastor tiene un sistema reproductor único llamado desarrollo directo, ellas entierran los huevos en arena húmeda de donde salen miniaturas de adultos totalmente formados. “Poder comprender las señales de reproducción de las ranas, sus necesidades dietéticas y cómo emular su ambiente natural es esencial para la reproducción exitosa”, dice Ross.

“Ante la difícil situación actual de los anfibios en nuestra región, este proyecto representa una esperanza científica y biológica no sólo para su estudio, sino también para la recuperación de la especie en la zona de su distribución. Siendo ésta una de las especies de interés del Proyecto Cobre Panamá, toma especial importancia su reproducción en cautiverio, puesto que la enfermedad infecciosa mortal que les aqueja es muy rápida y estando en mano de científicos experimentados, puede controlarse y reproducirse en mejores condiciones”, Blanca Araúz, bióloga y Superintendente de Biodiversidad de Minera Panamá.

Aunque los científicos siguen de vez en cuando encontrando algún ejemplar de ranas desvanacientes en su hábitat natural, todavía no han encontrado una población autosostenible viable. La enfermedad quitridiomicosis ha sido relacionada con el descenso dramático de poblaciones de especies de anfibios en todo el mundo. El grupo de ranas en la serie Craugastor rugulosus son particularmente susceptibles a quitriomicosis, con tres especies estrechamente relacionadas en Panamá que han desaparecido, poniendo presión extra en asegurar la sobreviviencia de Craugastor evanesco.

“Es todo una curva de aprendizaje,” dice Gratwicke. “Tengo esperanzas de poder replicar este evento de reproducción y desarrollar un programa de reproducción sostenible. Si esto se logra, podremos hacer que esta especie regrese a su hábitat natural tan pronto como sepamos cómo hacerlo de manera segura. Si podemos lograr esto último, será tiempo de celebrar.”

El Proyecto de Rescate y Conservación de Anfibios de Panamá es una colaboración entre el Zoológico de Houston, el Zoológico de Cheyenne Mountain, el Zoológico de New England, SCBI y STRI.

Elixir de amor para ranas doradas

Científicos del Instituto Smithsonian, junto a sus colaboradores, han publicado recientemente un artículo que optimiza los protocolos de extracción de esperma de la rana dorada de Panamá, Atelopus zeteki, especie icónica que se encuentra en gran peligro de extinción. Este artículo es también sumamente importante porque contribuye a incrementar el conocimiento existente sobre la reproducción de las ranas arlequines. La investigación, que fue publicada el 15 de marzo de 2017 en la revista Theriogenology fue conducido por la Dra. Gina Della Togna, bióloga panameña que estudió esta carismática especie en el National Zoological Park de Washington DC. El estudio caracteriza el patrón de respuesta a tratamientos con diferentes dosis de hormonas artificiales, como también describe la morfología de las células espermáticas por primera vez para esta especie.

 

Espermática de la Rana Dorada

“Este estudio es muy importante porque contribuye con el conocimiento básico de la reproducción de un grupo de anfibios de Latinoamérica que se encuentra en grave peligro de extinción”, dijo Della Togna, quién diseñó y llevó a cabo los experimentos para obtener su título de doctorado en la Universidad de Maryland. “Este estudio ya ha sido de gran utilidad para ayudarnos a resolver problemas críticos de reproducción en la colección de Atelopus en cautiverio que se encuentra en Panamá. También nos ha permitido colectar muestras de esperma de alta calidad en repetidas ocasiones para ser almacenadas en bancos genómicos en cualquier momento del año, sin causarle daño alguno a los animales”.

 

“La investigación básica en reproducción es un tema que ha dado enormes resultados en conservación, aplicado al cuidado y manejo exitoso de especies en peligro como el panda y el urón patinegro americano”, dijo Pierre Comizzoli, co-autor del artículo y especialista en reproducción del National Zoo. “La investigación de Gina abre las puertas para el desarrollo de otros métodos como el congelamiento y almacenamiento de esperma para preservar a largo plazo la integridad y la diversidad genética en pequeñas poblaciones”.

Gina Della Togna, bióloga panameña y RobertoIbáñez, director del Centro de Rescate y Conservación de Anfibios de Panamá del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales

Esta investigación es particularmente relevante para los esfuerzos de conservación de anfibios que actualmente se llevan a cabo en Panamá, en el Centro de Rescate y Conservación de Anfibios. Es aquí donde se mantiene un programa de reproducción en cautiverio de cinco especies del género Atelopus, entre otros, que se encuentran en peligro de extinción debido a la enfermedad mortal quitridiomicosis, causada por un hongo.

 

“Una reproducción exitosa es clave para cualquier programa de conservación en cautiverio”, dijo Roberto Ibáñez, director del Centro de Rescate y Conservación de Anfibios de Panamá del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales. “Gina ya ha empezado a aplicar los métodos que desarrolló para ayudarnos exitosamente a producir descendencia de otras cuatro especies de ranas arlequines que se encuentran en peligro de extinción. Confío que ella eventualmente pueda extender estas técnicas para ser aplicadas en otras especies con diferentes modos de reproducción que son difíciles de reproducir en cautiverio”.

 

El estudio fue posible gracias a la asistencia del Zoológico de Maryland en Baltimore, quienes manejan el Plan de Sobrevivencia de la Especie para las ranas doradas. El financiamiento fue provisto por La Secretaria Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SENACyT) del gobierno de Panamá, el fondo Woodtiger, el Fondo de Smithsonian para la ciencia y el programa de investigación de catedráticos de la Universidad de Ottawa.

Por primera vez se logra criar en cautiverio a una rana venenosa de dardo recientemente descrita

La primera ranita de Andinobates geminisae que naceeclosiona en cautiverio.

La primera ranita de Andinobates geminisae que naceeclosiona en cautiverio.

Científicos del Instituto de Biología de la Conservación del Smithsonian (SCBI por sus siglas en inglés) y el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI), que trabajan en el Proyecto de Rescate y Conservación de Anfibios de Panamá lograron criar la primera Andinobates geminisae nacida en cautiverio. Ésta es una diminuta especie de rana venenosa de dardo que sólo crece 14 milímetros, por primera vez colectada en una pequeña zona en Panamá Central y descrita el año pasado. Colaboradores científicos colectaron y nos entregaron dos adultos con el propósito de evaluar el potencial para el mantenimiento de esta especie en cautiverio como una población de aseguranza.
«Hay un verdadero arte en aprender acerca de la historia natural de un animal y encontrar el conjunto adecuado de señales ambientales para estimular la cría en cautiverio exitosa», comentó Brian Gratwicke, biólogo de la conservación de anfibios en SCBI y director del Proyecto de Rescate y Conservación de Anfibios de Panamá. «No todos los anfibios son fáciles de criar en cautiverio, así que cuando logramos criar una especie por primera vez, es un verdadero hito para nuestro proyecto y un motivo de celebración.»

Los científicos simularon las condiciones para la reproducción de las ranas adultas en un pequeño tanque. Las ranas pusieron un huevo en una hoja de bromelia, que luego se transfirió a un plato Petri húmedo. Después de 14 días, el renacuajo eclosionó. Los científicos creen que las ranas adultas de A. geminisae pueden proporcionar cuidados paternos a sus huevos y renacuajos, cosa que no es rara en las ranas de dardo, pero no han sido capaces de determinar si ese es el caso. En la naturaleza, uno de los padres transporta al renacuajo en su espalda hacia un pequeño charco de agua, por lo general dentro de un árbol o entre las hojas de una bromelia.

Andinobates geminisae egg

Después de que el renacuajo eclosionó, los científicos lo trasladaron del plato Petri a una pequeña taza de agua, imitando los pequeños charcos naturales. Con una dieta de comida para peces, después de 75 días el renacuajo se transformó exitosamente en una rana joven y ahora es del tamaño de un adulto maduro.

Andinobates geminisae tadpole

Los científicos del Proyecto de Rescate y Conservación de Anfibios de Panamá no están seguros si la A. geminisae es susceptible al hongo quitridio que está matando a anfibios. Sin embargo, ya que esta especie sólo se encuentra en un área pequeña de Panamá y depende de bosques tropicales primarios, que están bajo la presión por la conversión agrícola, la han identificado como una especie de conservación prioritaria.

El Proyecto de Rescate y Conservación de Anfibios de Panamá cría especies de ranas en peligro de extinción en Gamboa, Panamá y El Valle de Antón, Panamá. Este proyecto es una asociación entre el Zoológico de Houston, Cheyenne Mountain Zoo, el Zoológico de Nueva Inglaterra, SCBI y STRI. Este estudio contó con el apoyo de Minera Panamá y Biodiversity Consultant Group.

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El Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, en ciudad de Panamá, Panamá, es una unidad de la Institución Smithsonian. El Instituto promueve la comprensión de la naturaleza tropical y su importancia para el bienestar de la humanidad; capacita estudiantes para llevar a cabo investigaciones en los trópicos; y fomenta la conservación mediante la concienciación pública sobre la belleza e importancia de los ecosistemas tropicales. Sitio web: www.stri.si.edu

Estudiando comportamiento y hormonas para mejorar el cuidado de anfibios

Shawna_CikanekAntes de comenzar mi investigación en el Smithsonian sabía sorprendentemente poco sobre el estado de anfibios en el mundo. Fui afortunada en recibir una pasantía a través de Kansas State University College of Veterinary Medicine en el Smithsonian Conservation Biology Institute en Front Royal, Virginia. Cuando llegue a Front Royal aprendí rápidamente sobre la condición de los anfibios en el mundo y recuerdo escuchar en asombro cuando me hablaron sobre “Amphibian Arks” en Gamboa y en El Valle en Panamá, y como ellos tienen los últimos individuos de las especies más preciosas en Panamá. Las ranas han sido traídas a colonias para tratar de garantizar su supervivencia ante la amenaza del patógeno fúngico Batrachochytrium dendrobatidis (Bd) que es responsable por la desaparición de muchas especies alrededor del mundo. Inicialmente, las ranas Arlequín en los “Amphibian Arks” en Panamá eran alojadas individualmente, porque cuando eran puestas juntas los cuidadores notaban que los machos peleaban, ellos estaban preocupados que las peleas estresarían demasiado a estos preciosos animales. Desafortunadamente esto llevo a que hubiera una falta de espacio en el arca. El zoológico de Maryland en Baltimore, que nos ayuda a coordinar el plan de supervivencia de especies para las ranas doradas en Estados Unidos, sugirió que agrupáramos individuos del mismo sexo. Ellos notaron que esto estaba funcionando muy bien para ranas criadas en cautividad, pero nosotros queríamos evaluar si las ranas Arlequines silvestres podrían adaptarse a esta situación de vivienda. Atelopus_behaviourMis colaboradores en Panamá condujeron un estudio de comportamiento donde ponían a las ranas en grupos y monitoreaban el número de interacciones agresivas entre los individuos, asegurándose que no se lastimaran. En Front Royal trabaje con mis colegas en laboratorios endocrinos para medir el nivel de cortisol, una hormona esteroide que las ranas producen y puede ser detectado en su excremento. Adaptamos métodos existentes usados por el SCBI para detectar la hormona en otros animales como pandas y elefantes. Encontramos, inicialmente, que las ranas que vivían juntas interactuaban agresivamente una con la otra, esto se veía reflejado en los elevados niveles de cortisol en el excremento de las ranas durante la primera semana. Pero después de las primeras dos semanas, la frecuencia de comportamiento agresivo disminuyo dramáticamente y la concentración de cortisol bajo a un nivel normal. Basado en estos resultados, nosotros determinamos que las ranas Arlequines silvestres podían ser alojadas en grupos del mismo sexo por periodos extendidos de tiempo. Este estudio nos ayudó inmensamente a reducir las limitaciones de espacio en nuestra colección ex situ de anfibios. Nosotros esperamos que nuestro nuevo método pueda ser útil para otros que quieran evaluar cuestiones de cría en las colecciones de anfibios en cautiverio. Escrito por Shawna Cikanek, Kansas State University Traducido por S. Deva

La Mudanza a Gamboa

 

En Noviembre culmino un año de trabajo duro para nosotros en Panamá. Finalmente nos mudamos a nuestras nuevas instalaciones en Gamboa. Maersk Line generosamente dono siete contenedores que solían cargar helado y vegetales congelados alrededor del mundo, pero ahora son el hogar de la más preciosa colección de anfibios, en peligro de extinción,  en Panamá. El nuevo Gamboa ARC (Amphibian Rescue Center) o Centro de Rescate para Anfibios, es un inmenso salto hacia adelante en la lucha por la conservación de anfibios en Panamá.

Estamos muy agradecidos a El Parque Municipal Summit, ellos nos acogieron durante los primeros cuatro años de nuestro proyecto, y también agradecemos a Cheyenne Mountain Zoo, Houston Zoo, New England Zoo, al Smithsonian Conservation Biology Institute y al Smithsonian Tropical Research Institute, nuestros socios en el proyecto. Nos hemos apoyado mutuamente durante estos cuatro años, de verdad ha sido un esfuerzo mutuo. Generosas donaciones de USAID y Minerva Panamá fueron nuestras principales fuentes de fondos durante la construcción de fase I y gracias a ellos ahora tenemos una instalación de clase mundial para la conservación de anfibios. Tenemos esenciales sistemas de reserva, como un generador de emergencia, y aire acondicionado, en caso de que haya una falla de poder, los anfibios se podrán mantener en su ambiente simulado. Nos estamos preparando en estos momentos para empezar la fase II, un nuevo laboratorio de investigación para anfibios financiado por la NSF, un área de cuarentena, y un edificio que será el nuevo centro de investigación para la conservación de los anfibios en peligro de extinción de Panamá.

Cria Exitosa de Ranas Doradas en Panama

Juvenile Panamanian golden frog, reared at the El Valle Amphibian Conservation Center

Juvenil Atelopus zeteki

El Proyecto de Rescate y Conservación de Anfibios de Panamá anuncia que la rana dorada, un ícono nacional en peligro de extinción, se ha criado exitosamente en cautiverio en el Centro de Conservación de Anfibios de El Valle, ubicado en el zoológico El Níspero. Una nidada puesta el 24 de noviembre 2012 se convirtió en renacuajos que hoy forman un grupo de 42 ranas doradas sanas de 6 meses de edad. Las ranas doradas silvestres se crían en los arroyos de aguas claras, que fluyen en las montañas del centro de Panamá. El recrear estas condiciones es crucial para criar con éxito a los renacuajos en cautiverio. “El traer a animales salvajes y colocarlos en cautiverio para protegerlos de la enfermedad fúngica quitridiomicosis fue sólo el comienzo,” comenta Heidi Ross, directora de EVACC, “tuvimos que recrear a la madre naturaleza en el interior del Centro. Tomó tecnología, recursos y la innovación para que puedan reproducirse y convertirse en adultos jóvenes.”

EVACC director, Heidi Ross with a box of juvenile captive-reared golden frogs (Atelopus varius).

Heidi Ross con juvenil Atelopus varius.

Desde su creación en el 2006, EVACC ha criado con éxito a 18 especies de anfibios hasta su edad adulta en Panamá, pero hasta ahora no ha sido capaz de añadir la rana dorada, Atelopus zeteki, a esa lista. El aumento de personal y la instalación de una nueva planta de tratamiento de agua de ósmosis inversa contribuyeron al éxito de la operación.

«Estamos muy orgullosos de nuestro equipo de conservación en Panamá,» comentó Peter Riger, director de programas de conservación en el Zoológico de Houston y uno de los principales patrocinadores de este proyecto. «EVACC ha criado con éxito dos especies de ranas doradas en cautiverio y tienen metas agresivas de manejo de poblaciones para aumentar la población cautiva a por lo menos quinientos individuos de cada especie que estoy seguro van a lograr.»

Las instalaciones de EVACC forman parte del Proyecto de Rescate y Conservación de Anfibios de Panamá. El proyecto colecta las ranas en zonas amenazadas por la devastadora enfermedad fúngica quitridiomicosis que ha diezmado a los anfibios en todo el mundo. La esperanza es aprender a criar a estos animales en cautiverio hasta que se sepa lo suficiente sobre la enfermedad para que los investigadores las puedan volver a liberar.

Los socios del proyecto son el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, el Parque Zoológico Nacional del Smithsonian, el Cheyenne Mountain Zoo, el zoológico de Houston, y el Zoológico de Nueva Inglaterra. Para conocer más sobre el proyecto, visite el sitio web www.amphibianrescue.org/es. Esta buena noticia coincide con el Día Nacional de la rana dorada de Panamá, que se celebrará el 14 de agosto.

Contact: Beth King kingb@si.edu 202-633-4700