Estudio alentador sugiere que un moratorio en las importaciones de salamandras ayudaría a la prevención de propagación de enfermedades

Una ley reciente, del año 2016, restringe la importación internacional de 201 especies de salamandras a los Estados Unidos. El objetivo de la ley es prevenir la propagación en Estados Unidos del nuevo y mortal hongo para las salamandras, Batrachochytrium salamandrivorans (Bsal). En un nuevo estudio publicado el 13 de octubre en Scientific Reports, científicos del ‘Smithsonian Conservation Biology Institute,’ (Instituto Smithsoniano sobre la conservación biológica, SCBI) revelan que esta moratoria tiene opciones de hacer el trabajo de manera eficaz.

Investigadores pasando un bastoncillo a un tritón emperador en el ‘Smithsonian’s National Zoo’ (Zoo Nacional Smithsoniano). Los tritones emperador pertenecen a un género de tritones de Asia los cuales están incluidos en la ley de la moratoria en importaciones de salamandras debido al alto riesgo de que sean portadores del mortal hongo, Batrachochytrium salamandrivorans (Bsal).

“Cuando la moratoria entró en vigor, no sabíamos si el hongo Bsal estaba ya en los Estados Unidos en salamandras vendidas como mascotas y lo único que estábamos haciendo era cerrar la puerta del establo cuando el caballo ya se había escapado,” dijo Brin Gratwicke, biólogo de conservación de anfibios de SCBI y escritor de artículos. “Nuestro estudio no encontró patógenos en ninguna de las salamandras vendidas como mascotas en los Estados Unidos, lo cual eran muy buenas noticias para las salamandras autóctonas, especialmente para la región de los Apalaches-una región con una biodiversidad de salamandras muy alta. Esto significa que tenemos que continuar vigilando y evitando que la enfermedad entre en el país”

El estudio destaca la primera encuesta para el Bsal en las salamandras vendidas como mascotas en los Estados Unidos. Los investigadores trabajaron con el ‘Amphibian Survival Alliance’ (alianza para la supervivencia de los anfibios) mediante el envío de kits para sacar muestras, a criadores de salamandras. A cambio, el equipo recibió muestras sacadas de la piel de 639 salamandras pertenecientes a 65 especies, de las cuales muchas tenían riesgo de portar el hongo Bsal. Ninguna de las muestras mostraron evidencia del hongo según los test llevados a cabo por el ‘SCBI’s Center for Conservation Genomics’ (el centro de conservación genómica del SCBI).

“Trabajando con el sector de los aficionados a las mascotas en este proyecto nos dio la oportunidad de alertar a este sector del potencial problema y que era critico averiguar si el hongo Bsal se había importado a los Estados Unidos,” dijo Blake Klocke, departamento de ciencias medioambientales de la Universidad George Mason, estudiante del doctorado de política, investigador con SCBI y autor del estudio.

“Esperamos que este sector continúe vigilando posibles signos de Bsal y que por lo tanto incluyan en su rutina, el tomar muestras de sus salamandras al igual que protocolos de bioseguridad para prevenir la propagación del hongo en un futuro.”
El hongo Bsal fue descubierto después de que poblaciones de salamandras fuego en Holanda experimentaran un catastrófico declive debido a esta enfermedad, la cual fue introducida probablemente desde el continente asiático, de donde vienen la mayor parte de importaciones de salamandras. Bsal es parecido al mortal hongo para las ranas llamado Batrachochytrium dendrobatidis (Bd), que ha sido una de las principales causas del declive y extinción de algunas poblaciones de anfibios por todo el mundo. Bsal se ha detectado en animales salvajes de Holanda, Bélgica, Alemania y Vietnam, además de en animales criados en cautividad en Alemania y el Reino Unido.

La ‘Lacey Act’, la cual incluye 201 especies de salamandras de los Estados Unidos. Los servicios de fauna salvaje y peces de Estados Unidos listan como “injurious wildlife” (especies que son muy susceptibles al hongo Bsal o que puedan propagarlo) lo cual limita la importación de estos animales desde otros países y su movimiento entre estados. De acuerdo con la ley, la decisión de la Lacey Act reduce el número de salamandras importadas a los Estados Unidos desde 2015 hasta 2016 en un 98.4%.
Los Estados Unidos albergan 190 especies nativas de salamandras. El ‘Scientific Reports study’ complementa las pruebas realizadas por el SCBI en salamandras salvajes, el cual dio negativo para el hongo Bsal. El SCBI seguirá haciendo pruebas en salamandras salvajes para que no haya posibles cepas de la enfermedad, además también trabajara con otros colaboradores para encontrar medios que eviten la propagación de la enfermedad.
“Las salamandras tienen un papel esencial en la preservación de nuestros bosques al igual que en regular el clima de estos,” dijo Carly Muletz-Wolz, Investigadora del SCBI y coautora del articulo. “Si el Bsal llegase a la parte este de los Estados Unidos, se propagaría con facilidad debido a la abundancia de salamandras en esta zona y esto derivaría en cambios catastróficos del ecosistema. Es imperativo que hagamos todo lo que podemos para evitar la introducción del hongo Bsal en el país y que además sigamos controlando las poblaciones salvajes por si tenemos que actuar en cualquier momento.”

Los otros autores del artículo son, Matthew Becker and Robert Fleischer, SCBI; James Lewis, Rainforest Trust; and Larry Rockwood and A. Alonso Aguirre, George Mason University.

La recientemente descubierta salamandra devora hongos y preocupaciones por el futuro de la biodiversidad de salamandras en los Estados Unidos

Las caídas poblacionales en Holanda de la salamandra común (Salamandra salamandra) se han atribuido al recientemente descrito hongo patógeno Batrachochytrium salamandrivorans (Bs). Desde 2010 la población de S. salamandra en Bunderbos, Holanda ha disminuido en un 96%. El artículo científico de An Martel et al. mostró que algunas especies de salamandras de los Estados Unidos son muy susceptibles a Bs, que las salamandras mascotas también son susceptibles, y notó que aun no ha sido detectado en los Estados Unidos. Grandes números de salamandras vivas son importadas legalmente a los Estados Unidos cada año para comercio de mascotas. En los primeros seis meses de 2014, por ejemplo, 3445 salamandras comunes fueron importadas hacia los Estados Unidos en su mayoría desde Eslovenia.

appalachian salamanders

El género Batrachochytrium, que solo incluia a Batrachochytrium dendrobatidis (Bd) antes de descubrir Bs, ha ganado una mala reputación por afectar poblaciones de anfibios globalmente. Biólogos creen que estamos observando la sexta extinción en masa, en parte por la virulencia y expansión global de Bd en anfibios. El descubrimiento de este nuevo patógeno y la mejor comprensión de los devastadores efectos que tienen las enfermedades de vida silvestre causan preocupación por el futuro de las salamandras de los Estados Unidos.

Los Estados Unidos son un hotspot de biodiversidad para salamandras

Los Apalaches son un reconocido hotspot para salamandras. La posible amenaza de este patógeno emergente en los Estados Unidos es aun mas grande, y es de gran importancia que se mantenga este patógeno fuera de los Estados Unidos. La diversidad genética de salamandras en los Apalaches es el más alto del mundo con 72 especies de salamandras que son en su mayoría endémicas. Los Estados Unidos es el hogar de nueve de las diez familias de salamandras y cuatro de las diez familias de salamandras existentes son endémicas de los Estados Unidos, incluyendo amphiumas, salamandras gigantes del Pacífico, salamandras olímpicas y sirenas. Salamandras topo también se encuentran en Canadá y México, pero casi toda su biodiversidad está contenida dentro de las fronteras de los E.E.U.U.. Las salamandras gigantes son un linaje primitivo de salamandras gigantes con tres especies existentes, ubicados en los EE.UU., Japón y China. El salamandra americana gigante es uno de los gigantes y ha encontrado refugio en las montañas Apalaches desde que se originaron los anfibios, hace unos 360 millones de años.

Salamander biodiversity hotspotEl papel ecológico de las salamandras, la pequeña mayoría, a menudo puede pasar desapercibido, pero tiene en cuenta esta evaluación de la biomasa de salamandras en los Apalaches. Un estudio clásico de marcado y recaptura en el este de los EE.UU. señaló: “La biomasa de las salamandras es aproximadamente el doble que el de las aves durante la temporada alta de reproducción de las aves y es aproximadamente igual a la biomasa de pequeños mamíferos” (Burton y Likens 1975). Con estas densidades altas, un nuevo agente patógeno-salamandra específico al que estos animales nunca han sido expuestos tienen el potencial de ser capaz de extenderse como un reguero de pólvora, al igual que Bd se propaga a través de las poblaciones de anfibios neotropicales ingenuos.

Se necesita una acción inmediata

Debemos detener de inmediato la importación de salamandras de cualquier fuente en el extranjero, a menos que puedan ser certificados libres de Bs y Bd. En mayo de 2008 la OIE, que es la organización creada para mitigar las enfermedades zoonóticas (es decir, el ántrax, la enfermedad de las vacas locas, etc.), reconoció Bd como una enfermedad de declaración obligatoria. Regulaciones comerciales más estrictas recomendadas por la OIE reducirían sustancialmente la propagación de ambos B y Bd, sin embargo, los cambios de la OIE no han sido aprobados por el Departamento de Agricultura y del Interior de los Estados Unidos y hasta lograrlo no hay medios legales para rechazar los envíos infectados.

por Blake Klocke

Traducido por Lourdes Hernandez y Dara Wilson